Seguro de coche: qué coberturas necesitas realmente
La vuelta de vacaciones supone recuperar horarios, desplazamientos diarios, trayectos al trabajo, colegios y muchas de las rutinas que dejamos aparcadas durante el verano. También puede ser un buen momento para revisar algunos asuntos que vamos posponiendo durante el año, entre ellos nuestro seguro de coche.
Después de haber recorrido posiblemente más kilómetros de lo habitual durante las vacaciones, merece la pena hacerse una pregunta: ¿la póliza que tenemos contratada sigue siendo adecuada para nuestro vehículo y para el uso que hacemos de él?
El seguro obligatorio es el punto de partida, pero existen otras coberturas que pueden marcar una diferencia importante ante una avería, un accidente, un robo o cualquier otro imprevisto. No todos los conductores necesitan exactamente la misma protección y, por eso, en Mata Gestión Aseguradora recomendamos revisar la póliza teniendo en cuenta tanto el vehículo como las circunstancias de quien lo conduce.
La vuelta de vacaciones, un buen momento para revisar tu seguro
Durante el año cambian muchas cosas sin que necesariamente pensemos en comunicárselas a nuestra correduría. Podemos utilizar más o menos el coche, cambiar nuestro lugar de trabajo, incorporar otro conductor habitual o simplemente tener un vehículo que ya cuenta con un año más de antigüedad.
Todo ello puede hacer recomendable revisar la póliza.
Además, si se aproxima la renovación, es un buen momento para no limitarse a dejar que el seguro continúe automáticamente. Revisar las condiciones permite comprobar qué estamos pagando, qué coberturas tenemos y si continúan respondiendo a nuestras necesidades.
Renovar un seguro de coche no debería ser simplemente repetir la póliza del año anterior.
Responsabilidad civil: la cobertura que constituye la base del seguro
Todo vehículo a motor sujeto a la obligación de aseguramiento debe contar con el correspondiente seguro obligatorio de responsabilidad civil.
Esta cobertura responde, dentro del marco y los límites legalmente establecidos, por los daños personales y materiales causados a terceros con motivo de la circulación.
Pero a partir de esa protección obligatoria pueden incorporarse otras garantías que amplían considerablemente el alcance del seguro. Es precisamente aquí donde conviene analizar qué necesita cada conductor.
Asistencia en carretera: no solo para los grandes viajes
Antes de las vacaciones solemos acordarnos especialmente de la asistencia en carretera. Sin embargo, una avería puede producirse también cualquier mañana camino del trabajo o durante un desplazamiento cotidiano.
Por eso conviene comprobar desde qué punto kilométrico se presta asistencia, qué ocurre con el vehículo si no puede continuar circulando y qué servicios se ofrecen a sus ocupantes.
No todas las asistencias funcionan de la misma manera y conocer sus condiciones antes de necesitarlas puede evitar muchas complicaciones.
Cobertura de lunas: un pequeño daño que puede convertirse en un problema
El parabrisas y el resto de cristales del vehículo están constantemente expuestos a impactos.
Una pequeña piedra proyectada durante la circulación puede provocar un golpe aparentemente insignificante que termine convirtiéndose en una grieta y obligue a reparar o sustituir la luna.
La cobertura de lunas es una de esas garantías cuyo valor muchas veces no apreciamos hasta que necesitamos utilizarla. Al revisar el seguro conviene comprobar qué cristales y elementos contempla exactamente la póliza.
Robo: una cobertura que conviene analizar según el vehículo
La protección frente al robo puede resultar especialmente interesante dependiendo del valor y antigüedad del automóvil, de dónde suele estacionarse y de otras circunstancias particulares.
Pero también aquí debemos prestar atención a las condiciones. No todas las situaciones relacionadas con una sustracción tienen necesariamente el mismo tratamiento y pueden existir diferencias entre la desaparición completa del vehículo, el intento de robo o la sustracción de determinados elementos.
Conocer qué protege realmente nuestra póliza permite evitar falsas expectativas.
Daños propios: ¿sigue compensando mantenerlos?
Esta es una de las cuestiones que merece revisarse especialmente con el paso de los años.
Cuando compramos un vehículo nuevo, contratar un seguro a todo riesgo puede resultar una decisión lógica para muchos conductores. Sin embargo, a medida que el coche pierde valor, puede llegar el momento de valorar si interesa mantener la misma modalidad.
Eso no significa que debamos eliminar automáticamente los daños propios cuando el coche alcanza una determinada antigüedad. Hay que valorar el valor actual del vehículo, el coste de una posible reparación, la prima, la franquicia si existe y la capacidad económica del propietario para asumir un daño importante.
Por eso, la antigüedad por sí sola no debería determinar qué seguro contratar.
¿Todo riesgo, terceros ampliado o una opción intermedia?
No existe una modalidad perfecta para todos los conductores.
Un vehículo nuevo financiado, un coche de varios años utilizado diariamente o un segundo automóvil que apenas recorre kilómetros presentan necesidades completamente diferentes.
Por ello, la decisión no debería reducirse únicamente a comparar el precio de un seguro a terceros con el de un todo riesgo. Lo importante es analizar qué estamos protegiendo y cuánto riesgo estamos dispuestos a asumir personalmente.
En ocasiones, una modalidad intermedia que incorpore lunas, robo, incendio u otras garantías puede ofrecer una solución adecuada. En otros casos será recomendable mantener una protección más amplia.
El precio importa, pero también lo que recibes a cambio
Buscar un seguro competitivo es perfectamente lógico. El problema aparece cuando la decisión se toma exclusivamente por el importe de la prima.
Dos pólizas aparentemente similares pueden presentar diferencias en asistencia, franquicias, límites, indemnizaciones, talleres, vehículo de sustitución u otras condiciones que solo se hacen visibles cuando necesitamos utilizar el seguro.
Por eso, comparar seguros significa comparar precio y coberturas, no únicamente quedarse con la cifra más baja.
Revisa también si han cambiado tus circunstancias
El seguro debe reflejar correctamente la realidad del vehículo y de sus conductores.
La incorporación de una persona que va a conducirlo habitualmente, un cambio significativo en su utilización o cualquier otra circunstancia relevante debería comunicarse y valorarse conforme a las condiciones de la póliza.
La vuelta a la rutina es un buen momento para comprobar que los datos declarados siguen siendo correctos y evitar posibles problemas en el futuro.
Aprovecha la vuelta de vacaciones para poner tu seguro de coche al día
Septiembre y la vuelta a la rutina pueden ser una buena oportunidad para revisar aquello que durante el resto del año dejamos pendiente.
Si tu seguro de coche se acerca a su renovación, no te limites a comprobar cuánto vas a pagar el próximo año. Revisa qué tienes contratado, qué necesitas actualmente y si existen coberturas que ya no tienen sentido o, por el contrario, echas en falta alguna protección importante.
En Mata Gestión Aseguradora analizamos contigo las características de tu vehículo, el uso que haces de él y las coberturas disponibles para ayudarte a encontrar una protección adecuada a tus necesidades.