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Seguro de pérdida de beneficios: cómo proteger los ingresos de tu empresa

Seguro de pérdida de beneficios: cómo proteger los ingresos de tu empresa

Seguro de pérdida de beneficios: cómo proteger los ingresos de tu empresa

Un incendio puede dañar unas instalaciones. Una avería grave puede detener una línea de producción. Un escape de agua puede obligar a cerrar temporalmente un establecimiento. Cuando pensamos en este tipo de siniestros, nuestra primera preocupación suele ser cuánto costará reparar o sustituir aquello que ha resultado dañado.

Sin embargo, para una empresa existe otra consecuencia que puede llegar a ser igual de importante: ¿qué ocurre con el negocio durante el tiempo que no puede desarrollar su actividad con normalidad?

Aunque la producción se detenga o las instalaciones permanezcan cerradas, muchos gastos continúan. Alquileres, salarios, financiación y otros costes deben seguir afrontándose mientras la facturación puede reducirse considerablemente.

El seguro de pérdida de beneficios, también denominado cobertura de interrupción de negocio o lucro cesante según la póliza, está precisamente pensado para ayudar a afrontar las consecuencias económicas de una paralización cubierta.

En Mata Gestión Aseguradora consideramos que proteger una empresa no consiste únicamente en asegurar sus bienes. También debemos analizar qué ocurriría con su estabilidad financiera si un siniestro le impidiera continuar trabajando.

Reparar los daños puede no ser suficiente

Imaginemos una empresa que sufre un incendio en parte de sus instalaciones. Su seguro cubre los daños materiales y permite reparar el edificio y sustituir determinada maquinaria.

Aparentemente, la empresa estaba correctamente asegurada.

Sin embargo, las reparaciones pueden prolongarse durante semanas o meses. Durante ese periodo, la empresa quizá no pueda producir, atender determinados pedidos o prestar sus servicios con normalidad.

Es ahí donde aparece un riesgo que no siempre recibe suficiente atención: la pérdida económica derivada de la interrupción de la actividad.

La empresa no solo necesita reconstruir aquello que ha sufrido daños. También necesita disponer de recursos suficientes para superar el periodo que transcurre hasta recuperar su funcionamiento habitual.

¿Qué es el seguro de pérdida de beneficios?

La cobertura de pérdida de beneficios busca proteger a la empresa frente a determinadas consecuencias económicas derivadas de la interrupción temporal de su actividad como consecuencia de un siniestro contemplado en la póliza.

Su alcance dependerá siempre de las condiciones contratadas y del hecho que haya provocado la paralización. Por eso, no debemos entenderla como una garantía que compense cualquier reducción de facturación.

Habitualmente está vinculada a un daño material cubierto por la póliza, como podría ocurrir tras determinados incendios, daños por agua u otros acontecimientos asegurados.

El objetivo es que la empresa pueda aproximarse, dentro de los límites y condiciones establecidos, a la situación económica que habría tenido si ese siniestro no se hubiera producido.

Los gastos continúan aunque la empresa tenga que detenerse

Una de las principales dificultades de una paralización empresarial es que dejar de producir no significa dejar de tener gastos.

Mientras disminuyen los ingresos pueden mantenerse numerosos compromisos económicos imprescindibles para conservar la estructura empresarial y estar preparados para recuperar la actividad.

Esta situación puede tensionar rápidamente la tesorería, especialmente cuando el periodo de recuperación se prolonga.

Por eso, al analizar los riesgos de una empresa no deberíamos preguntarnos únicamente cuánto costaría sustituir una máquina o reconstruir unas instalaciones. También debemos calcular cuánto podría costarle al negocio estar varias semanas sin funcionar.

El periodo de indemnización: una decisión especialmente importante

Uno de los elementos que debemos valorar cuidadosamente al contratar esta cobertura es durante cuánto tiempo podría necesitar protección la empresa después de un siniestro grave.

Recuperar la actividad puede requerir mucho más que reparar físicamente unas instalaciones. Puede ser necesario solicitar permisos, adquirir maquinaria específica, esperar determinados suministros, reconstruir existencias o reorganizar procesos productivos.

Además, volver a abrir no siempre significa recuperar inmediatamente el nivel de facturación anterior.

Por ello, establecer un periodo de indemnización demasiado corto puede provocar que la cobertura finalice cuando la empresa todavía no haya conseguido recuperar completamente su actividad.

Cada empresa necesita un cálculo diferente

No existe una cifra válida para todos los negocios.

Una empresa industrial con maquinaria especializada puede necesitar muchos meses para recuperar su capacidad productiva después de un siniestro grave. Un comercio, una empresa logística, un restaurante o una compañía de servicios presentan escenarios completamente diferentes.

También influyen factores como la dependencia de un determinado local, la facilidad para trasladar temporalmente la actividad, la disponibilidad de maquinaria sustitutiva o la dependencia de proveedores estratégicos.

Por eso, el seguro de pérdida de beneficios requiere un análisis económico y operativo de la empresa, no únicamente una valoración de sus bienes.

Cuando un gasto adicional puede ayudar a reducir la paralización

Ante un siniestro, algunas empresas pueden adoptar soluciones temporales para continuar trabajando parcialmente.

Alquilar unas instalaciones provisionales, recurrir temporalmente a determinados equipos o reorganizar parte de la producción puede suponer un coste adicional, pero también puede ayudar a reducir la pérdida de facturación.

Dependiendo de la póliza contratada, determinados gastos extraordinarios destinados a minimizar las consecuencias de la interrupción pueden estar contemplados.

De nuevo, resulta fundamental conocer exactamente qué establece cada contrato y cuáles son sus límites.

No debemos confundir daños materiales con pérdida de beneficios

Este es uno de los errores que más conviene evitar.

Una empresa puede tener perfectamente asegurados el edificio, la maquinaria, las existencias y el mobiliario y, aun así, encontrarse con un problema financiero importante después de un siniestro.

Las coberturas de daños materiales están destinadas fundamentalmente a responder por los bienes afectados en los términos establecidos en la póliza. La pérdida de beneficios aborda otra dimensión del problema: el impacto que la interrupción tiene sobre la actividad económica.

Ambas protecciones pueden ser complementarias dentro de una estrategia aseguradora empresarial correctamente diseñada.

La importancia de actualizar la cobertura cuando cambia el negocio

Una cobertura calculada hace varios años puede dejar de responder correctamente a la realidad actual de la empresa.

Si aumenta la facturación, se amplían instalaciones, se incorpora una nueva línea de producción o cambia la estructura de costes, también puede cambiar el impacto económico que tendría una interrupción.

Por ello, la revisión periódica de los seguros empresariales resulta especialmente importante.

Desde Mata Gestión Aseguradora analizamos la evolución del negocio para comprobar que tanto los capitales como las coberturas continúan siendo coherentes con la situación actual de la empresa.

Proteger la continuidad también es proteger el futuro de la empresa

Un siniestro importante puede poner a prueba mucho más que las instalaciones de un negocio. Puede afectar a su tesorería, sus trabajadores, sus compromisos con proveedores y clientes e incluso a su capacidad para continuar operando.

Por eso, una estrategia aseguradora empresarial completa debe contemplar no solo qué bienes podrían resultar dañados, sino qué consecuencias tendría para la empresa dejar de trabajar temporalmente.

El seguro de pérdida de beneficios puede convertirse en una pieza fundamental de esa estrategia, siempre que esté correctamente dimensionado y adaptado a las características del negocio.

En Mata Gestión Aseguradora ayudamos a las empresas a analizar estos escenarios y a revisar su protección desde una perspectiva global. Porque asegurar una empresa no significa únicamente ayudarla a reparar los daños después de un siniestro: significa también contribuir a que pueda seguir adelante.