Seguro D&O qué protege y por qué también es importante para las pymes
Dirigir una empresa implica tomar decisiones constantemente: aprobar inversiones, firmar contratos, contratar personal, buscar financiación o adaptar el negocio a nuevas obligaciones. Aunque estas decisiones se adopten pensando en el interés de la organización, algunas pueden acabar generando reclamaciones contra quienes ocupan puestos de responsabilidad.
El seguro D&O, denominado así por las siglas inglesas de Directors and Officers, está diseñado para proteger a administradores, consejeros y determinados directivos frente a reclamaciones relacionadas con decisiones u omisiones cometidas en el ejercicio de sus funciones.
La responsabilidad puede afectar al patrimonio personal
Ser administrador de una sociedad no significa que todas las consecuencias de una decisión recaigan exclusivamente sobre la empresa. La Ley de Sociedades de Capital establece que los administradores pueden responder frente a la propia sociedad, sus socios y los acreedores sociales por los daños causados mediante actos u omisiones contrarios a la ley o a los estatutos, o por el incumplimiento de los deberes propios del cargo.
Además, esta responsabilidad puede extenderse a los administradores de hecho y, en determinadas circunstancias, a quienes tengan atribuidas las facultades de más alta dirección. Por tanto, el riesgo no afecta únicamente a quienes figuran formalmente como miembros de un consejo de administración. Ley de Sociedades de Capital, artículos 236 y siguientes
Una reclamación puede obligar a afrontar gastos de defensa, asesoramiento jurídico, peritajes o posibles indemnizaciones. Incluso cuando finalmente no se acredita la responsabilidad del directivo, defenderse puede generar un coste económico considerable.
Qué puede cubrir un seguro D&O
La finalidad principal de esta póliza es proteger el patrimonio personal de las personas aseguradas ante determinadas reclamaciones derivadas de su gestión. Dependiendo de las condiciones contratadas, puede incluir los gastos de defensa y representación jurídica, las indemnizaciones cubiertas, la constitución de fianzas o la asistencia ante ciertos procedimientos e investigaciones.
Las reclamaciones pueden proceder de socios, accionistas, acreedores, empleados, clientes, competidores u otros terceros. También pueden guardar relación con una supuesta falta de diligencia, errores en la supervisión, incumplimientos de deberes o decisiones empresariales que hayan ocasionado un perjuicio.
No obstante, un seguro D&O no convierte cualquier actuación en asegurable. Los actos dolosos, el beneficio personal indebido y otras conductas expresamente excluidas suelen quedar fuera de la cobertura. El alcance concreto depende siempre del contrato.
No es un seguro reservado a grandes empresas
A veces se considera que esta protección solo tiene sentido en compañías cotizadas o grandes grupos empresariales. Sin embargo, los administradores de una pyme, una empresa familiar, una cooperativa o una startup también toman decisiones capaces de provocar reclamaciones.
En las empresas pequeñas, además, es frecuente que la propiedad y la gestión estén concentradas en las mismas personas. Esto puede hacer que una reclamación contra un administrador afecte directamente al patrimonio construido durante años, precisamente cuando la empresa atraviesa una situación complicada.
También resulta conveniente revisar esta protección cuando la organización incorpora inversores, aumenta su plantilla, accede a financiación, inicia una expansión, comienza a operar en otros mercados o profesionaliza su órgano de administración.
D&O y responsabilidad civil profesional no son lo mismo
La responsabilidad civil profesional protege principalmente frente a reclamaciones derivadas de errores o negligencias durante la prestación de un servicio profesional. El seguro D&O, en cambio, se centra en las reclamaciones vinculadas a la gestión y a las decisiones adoptadas como administrador o directivo.
Una empresa puede necesitar ambas coberturas. Por ejemplo, una consultora podría recibir una reclamación por un error cometido en un proyecto y, al mismo tiempo, uno de sus administradores podría ser reclamado por una decisión relacionada con la dirección de la sociedad. Son riesgos distintos que conviene analizar de forma coordinada.
Qué revisar antes de contratar
No basta con comprobar el capital asegurado. Es importante determinar quiénes tienen la consideración de persona asegurada, qué cargos y sociedades quedan incluidos y cómo se tratan las reclamaciones dirigidas simultáneamente contra la empresa y sus administradores.
También deben revisarse la fecha de retroactividad, el periodo disponible para comunicar reclamaciones, los gastos de defensa, las franquicias, los límites y sublímites, las exclusiones y el ámbito territorial. Del mismo modo, conviene conocer cómo afectaría a la póliza una fusión, una adquisición o un cambio de control.
En este tipo de seguros, las diferencias entre contratos pueden resultar especialmente relevantes cuando aparece una reclamación. Por eso, la elección no debería basarse únicamente en el precio.
Proteger a quienes toman decisiones
El seguro D&O no elimina la responsabilidad ni sustituye una gestión diligente. Su función es proporcionar respaldo económico y jurídico ante determinadas reclamaciones relacionadas con el ejercicio de cargos de administración o dirección.
En Mata Gestión Aseguradora analizamos la estructura de cada empresa, sus órganos de decisión y su exposición real para buscar una protección adaptada. Porque cuidar la continuidad de un negocio también significa proteger a las personas que asumen la responsabilidad de dirigirlo.